lunes 9 de enero de 2012
El milagro del Rey Negro
Eran las 9 de la mañana...El hombre, de más 70 años, salió de casa, fue a comprar el pan y algo más y, cuando volvía, se empezó a encontrar mal...el corazón le tiraba, la cabeza se le iba...Llamó al timbre y, no le dió tiempo a más, se desplomó...cuando su anciana mujer abrió la puerta se encontró a su marido tirado en el suelo, la compra esturreada en la acera y a nadie en la calle que le echara una mano. El pánico se apoderó de ella y los gritos salieron sin esfuerzo de su garganta.
Entonces ocurrió el milagro. Un chico sudafricano, de esos que vienen a trabajar en la recogida de las cosechas, que hoy están en Lerida y mañana en Huelva... recogió, con sus negras manos al anciano, lo entró en la casa, lo acostó en un sillón, y comenzó a organizar la situación..."Usted vístase, y yo llamo al 112; y a su familia; y recojo la compra y se la coloco; y vuelvo a dar masajes en el corazón al anciano; y no se reanima; y llamo otra vez a su hijo, no...no se preocupe, llamo con mi móvil; y usted tranquila, que todo saldrá bien; y ya está aquí la ambulancia; y...mucha suerte; y adiós señora...me habrá entendido esta anciana con mi español imperfecto, como mi acento mauritano...adiós, señora...usted tranquila...; adios"...
Entonces ocurrió el milagro. Un chico sudafricano, de esos que vienen a trabajar en la recogida de las cosechas, que hoy están en Lerida y mañana en Huelva... recogió, con sus negras manos al anciano, lo entró en la casa, lo acostó en un sillón, y comenzó a organizar la situación..."Usted vístase, y yo llamo al 112; y a su familia; y recojo la compra y se la coloco; y vuelvo a dar masajes en el corazón al anciano; y no se reanima; y llamo otra vez a su hijo, no...no se preocupe, llamo con mi móvil; y usted tranquila, que todo saldrá bien; y ya está aquí la ambulancia; y...mucha suerte; y adiós señora...me habrá entendido esta anciana con mi español imperfecto, como mi acento mauritano...adiós, señora...usted tranquila...; adios"...
Y la señora anciana..." para que luego digan de los inmigrantes...estoy deseando de volver a casa, porque a ese chico negro no le va a faltar de nada...de nada"...
Ese ha sido el milagro que me han contado y que ha ocurrido esta Navidad...porque el anciano se recupera en el hospital y está fuera de peligro, gracias a un Rey Solidario Negro.
Extraido del blog de HONG, MI HIJO.

Se me saltan las lágrimas leyendo estas cosas, porque ves que la mayoría de veces el que mas da es el que menos tiene,en todos los sentidos
ResponderEliminarQue bonita historia Manuela, sin duda hay gente desinteresada que te hace creer que un cambio es posible. Gracias por compartirla. Besitos
ResponderEliminar¡Cuanto mejor estaría el mundo si miraramos más por los demás! No consiste en tener, consiste en SER.
ResponderEliminarManuela, llegan a Barajas y allí iremos a recogerlos.
Gracias por comentar cada día en mi blog. Escribiendo y viendo los comentarios se hace más llevadera la espera. Quedan pocos días pero son los más difíciles ya que tanto a Nerea como a mí nos está creando mucha ansiedad y el saber que Pepe se encuentra cansado me preocupa muchisimo más.
Un beso