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"TODO PARECE IMPOSIBLE HASTA QUE SE HACE"
Nelson Mandela

"LA EDUCACION ES LA MEJOR ARMA PARA CAMBIAR EL MUNDO"
Nelson Mandela

"PREPARA A TU HIJO PARA EL CAMINO,
NO EL CAMINO PARA TU HIJO".

"EL PENSAMIENTO NOS LLEVA A LA CONCLUSIÓN, PERO LA EMOCIÓN NOS LLEVA A LA ACCIÓN"
Alex Rovira.

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lunes, 25 de agosto de 2014

El sentido de vida

Me han pasado este artículo. Ni sé el autor, ni sé el medio de donde procede…


¿Por qué murió Robin Williams?




 
En los últimos años se ha hecho más común escuchar sobre personas que se quitan la vida sin importar edad, clase social, nivel económico o fama. Esta semana fuimos impactados por el suicidio del actor Robin Williams.

Y la pregunta que surge es por qué. ¿Cómo es posible que una persona pueda tomar esa decisión si lo tiene todo?
Su hija Zelda, consternada por la decisión de su padre, expresó: “Jamás entenderé por qué, a pesar de que era tan amado, no pudo encontrar un motivo en su corazón para quedarse”.

Los expertos explican que la causa de su fatal decisión pudo ser la depresión o su adicción a la cocaína. Sin embargo, pienso que hubo otra razón más poderosa y que su hija da la pista: “no pudo encontrar un motivo en su corazón para quedarse”.
Robin Williams careció de un sentido real y significativo para vivir. Parece que el dinero y la fama no son suficientes para ser felices.
Esto es un alerta para todos. Es fundamental que nuestros hijos crezcan, desde pequeños, con motivos reales de que la vida sí vale la pena vivirla.
León Tolstoi, pensador y un gran novelista ruso, decía: “Sin el conocimiento de quién soy y por qué estoy aquí, la vida es imposible”.

La vida es dura. Vivimos dolor físico, angustia mental, violencia, ansiedad, desilusión y muerte. Y como decía Eric Fromm, psicoanalista alemán: “el hombre es el único animal para quien su propia existencia constituye un problema que tiene que resolver por él mismo y del cual no puede escapar”. Cada quien escribe su propio destino.
Nuestros hijos están en un gran peligro, ya que muchos de ellos no saben quiénes son, para qué viven y por todo se quejan y se deprimen.
Ángela Marulanda, escritora colombiana, en su libro De la culpa a la calma, nos dice: “Son chicos súper débiles: se traumatizan con todo, se deprimen con todo, se quieren suicidar por todo, porque no saben luchar”. Y yo agregaría que porque no tienen un sentido de vida.

Enseñemos a nuestros hijos a maravillarse por la vida. Han perdido la capacidad de sorprenderse y piensan que vestir con ropa de marca, tener una imagen envidiable o poseer el movil más moderno les dará la felicidad.
 El sentido de vida no está en el tener sino en el ser y trascender.

Víctor Frankl, escritor y prisionero judío-alemán en la Segunda Guerra Mundial, afirma: “La búsqueda del sentido del hombre es la motivación más importante de su vida”.

Ayudemos a nuestros niños y jóvenes a encontrar su sentido de vida en la familia, en la escuela, en el trabajo, en otras palabras, en cualquier momento de su existencia

jueves, 7 de agosto de 2014

Lo que la Vida me enseña

 
He aprendido que tanto escribir como hablar puede aliviar los dolores emocionales.

He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto y cómo lo vivo.
 He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.
 
He aprendido que es bastante  más fácil reaccionar que pensar… y  más satisfactorio pensar que reaccionar. 
He aprendido a ser mucho más paciente, muchísimo más.
He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, sólo convertirme en alguien a quien se puede amar; el resto ya depende de los otros.
 
He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, muchos de ellos no se preocuparán por mí. 
He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor.
 
He aprendido que en muchos momentos tengo el derecho de estar enojado, pero no el derecho de ser cruel.
He aprendido que puedo encantar a la gente unos 15 minutos, después de eso necesito poder hacer más.
  
 
 
He aprendido que no debo compararme con lo mejor de lo que hacen los demás, sino con lo mejor que puedo hacer yo.
He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que ocasionan dolor durante toda la vida.
 He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica.
He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con palabras amorosas; podría ser la última vez que las veo. 
He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé seria posible. 
He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga.
He aprendido que, o controlo mis actitudes o ellas me controlan a mí.
 
He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se desvanece y algo más debe tomar su lugar. 
He aprendido que los héroes son las personas que hacen aquello de lo que están convencidos, a pesar de las consecuencias.

He aprendido que el dinero es un pésimo indicador de valor de algo o alguien.  
He aprendido que a veces las personas que creo que me van a patear cuando estoy caido, son aquellas que me ayudan a levantar.
He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa, o no hacer nada, y tener el mejor de los momentos.
 
 
 
 
He aprendido que me es me es más satifactorio dar que recibir.
He aprendido que la verdadera amistad y el verdadero amor, continúan creciendo a pesar de la distancia. 
He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en que yo quisiera no significa que no me ama a su manera. 
He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas que con el número de años cumplidos.
 
He aprendido que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son tontos; pocas cosas son más humillantes y qué tragedia sería si él lo creyera.
He aprendido que mi familia no siempre estará pendiente de mí, mientras otras personas no relacionadas podrían preocuparse por mí, amarme y enseñarme a confiar de nuevo.
 
He aprendido que por bueno que sea el buen amigo, tarde o temprano me voy a sentir lastimado por él y debo saber perdonarlo por ello.
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; a veces tengo que perdonarme a mí mismo.
 
He aprendido que por más fuerte que sea mi duelo, el mundo no se detiene por mi dolor. 
He aprendido que mientras mis antecedentes y circunstancias pueden haber influenciado en lo que soy, yo soy responsable de lo que llego a ser.
 
He aprendido que a veces cuando mis amigos se pelean, estoy obligado a tomar partido aun cuando no lo deseo.
He aprendido que simplemente porque dos personas pelean, no significa que no se aman la una a la otra; y simplemente porque dos personas no discuten, no significa que sí se aman.
 
He aprendido que no tengo que cambiar de amigos si comprendo que los amigos cambian.
He aprendido que no debe afanarme averiguar un secreto; podría cambiar mi vida para siempre.
He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse y permanecer enamorado. 
He aprendido que sin importar las concecuencias, cuando soy honesto conmigo mismo llego más lejos en la vida.
 
He aprendido que muchas cosas pueden ser generadas por la mente; el truco es el autodominio. 
He aprendido que por muchos amigos que tenga, si me convierto en su salvador, me sentiré solitario y perdido en los momentos en los que más los necesite.
 
He aprendido que puedo cambiar mi vida en cuestión de horas ante la influencia de personas que ni siquiera me conocen.
He aprendido que aún cuando pienso que no puedo dar más, cuando un amigo pide ayuda, logro encontrar la fortaleza para ayudarlo.
He aprendido que el paradigma en el que vivo no es la única opción que tengo. 
He aprendido que los títulos sobre la pared no nos convierten en seres humanos decentes.
He aprendido que aunque la palabra «amor» pueda tener diferentes significados, pierde su valor cuando se usa con ligereza.

martes, 5 de agosto de 2014

La calma de la vida.

En este mundo, estar ocupado es casi una obligación. Hay que hacer algo: trabajo, deportes, visitas, viajes… no parar ni un minuto.

 
Tener la agenda repleta sin un minuto libre es un honor.

 El exceso de trabajo atenta contra la interioridad. No es una virtud, sino una enfermedad. Indica dificultad para el encuentro con otros y consigo.
Podemos mantener la interioridad con una actividad fuerte, con tal de controlar esta última con disciplina constante.
La interioridad no ocupa espacio, pero exige tiempo. También la agitación y las prisas impiden la interioridad.
La calma de la vida, aunque se trabaje intensamente, es necesaria para la vida interior.
Ayuda el reposo de la mente en los cambios.

 
 
El zen recomienda llevar su espíritu a toda la vida,
Hacer una sola cosa cada vez (age quod agis, decían antes) y ocupar con ella toda la mente.
En los tiempos muertos-esperas, autobuses, etc. Es aconsejable hacer respiraciones, Así como en breve interrupciones durante el trabajo.
 
Tenemos mucho que aprender de los orientales para pacificar el espíritu, vivir con activa lentitud, desarrollar la interioridad y el sentido trascendente.
El que quiere saca tiempo: es cuestión de valoraciones.

miércoles, 16 de julio de 2014

“Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo.”
LEÓN TOLSTÓI

Dice el cuento que en el principio de los tiempos se reunieron varios demonios para hacer la mayor de sus tropelías.

Uno de ellos dijo: “Debemos quitar algo a los humanos pero, ¿qué les quitamos?”.

Después de mucho pensar, un segundo, añadió: “¡Ya sé! Vamos a quitarles la felicidad. Para muchos de ellos es el don más preciado, ¡pero el problema va a ser dónde esconderla para que no puedan encontrarla!”.

Se sumó un tercer demonio a la conversación: “¡Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo!”.
Inmediatamente, replicó un cuarto demonio: “¡No!, recuerda que tienen fuerza; alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y, si la encuentra uno, ¡ya todos sabrán dónde está!”.


Luego, opinó el quinto: “¡Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar!”.
Y el sexto objetó: “¡Tampoco! Recuerda que tienen curiosidad; alguna vez alguien construirá un aparato para poder bajar allí y entonces la encontrará”.

Un séptimo demonio tomó la palabra: “¡Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra!”.
Pero todos protestaron: “¡No! Recuerda que tienen inteligencia; un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y va a descubrirla, y entonces todos tendrán felicidad”.

El último de ellos, el más astuto y malvado de todos, había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizó cada una de ellas y entonces se manifestó convencido. Y hablando firme y lentamente, dijo: “Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren…”.

Todos lo miraron asombrados y preguntaron al mismo tiempo: “¡¿Dónde?!”.

El demonio respondió: “La esconderemos dentro de ellos mismos, en el fondo de sus corazones… Estarán tan ocupados buscándola fuera de sí mismos que nunca la encontrarán. Se perderán en lo accesorio, en lo banal. Su codicia y ambición les hará buscar el mayor de los tesoros en los objetos, en las cosas, para llenar vanidades, colmar egos, distraerse de lo esencial. Muy pocos llegarán a darse cuenta de que, en realidad, solo encontraran la serenidad, el equilibrio y la felicidad si miran hacia adentro y luego ponen sus dones al servicio de los demás. Si queremos alejarles de la felicidad, pongámosla tan cerca de sí mismos que sean incapaces de ni tan solo darse cuenta de que la alojan en el fondo de su Ser…”.

Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la lleva dentro.

martes, 2 de octubre de 2012

LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD

Sai Baba en la india enseña las "cuatro leyes de la espiritualidad”:

La primera dice




"La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.


 
La segunda ley dice


"lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.



La tercera dice:


"En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Y la cuarta y última:

"Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.


No es casual que estemos leyendo esto.... Si este texto llegua a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado! !! LO MEJOR ESTA POR VENIR !!






"Que nunca te falte un sueño por el que luchar, un proyecto por realizar, algo que aprender, un lugar a donde ir y alguien a quien amar"